domingo, 10 de enero de 2010


Están los que llevan amuletos, los que hacen promesas, los que imploran mirando al cielo, los que creen en supersticiones y están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas. Los que siguen jugando cuando se les acaba el aire, los que siguen luchando cuando todo parece perdido, como si cada vez fuera la última, convencidos de que la vida misma es un desafío. Sufren, pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa. El sudor se seca, el cansancio termina, pero hay algo que nunca desparecerá: la satisfacción de haberlo logrado.
En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos, en sus venas corre la misma sangre, lo que los hace diferentes es su espíritu, la determinación de alcanzar la cima.
Una cima a la que no se llega superando a los demás, sino a uno mismo.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Hoy me duele la indiferencia.


Dicen que el peor de los desprecios es no hacer ningún tipo de aprecio y no saben que razón llevan los que dicen eso, pues la peor forma de sentirse mal es sentirse ignorado, insignificante, que no le importas a aquellos que a ti te importan, que no vales ni siquiera una décima o milésima parte de lo que valen aquellas personas que te importan para ti.

Para mi no hay nada más doloroso que ver que en realidad no representas nada para la gente, para aquellos que realmente son importantes y que crees representar algo en sus vidas. Nada, eso es lo que representas. A veces solo eres una molesta mancha en el pasado que amenaza su integridad moral o mental y prefieren ignorarte, haciéndote más y más daño cada vez.

Así que tienes que tomar la decisión, dura, muy dura, de insesibilizarte contra esa persona, que deje de importarte, que deje de ser algo en tu vida para que, al menos, obtengas lo mismo que dás.


Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro.

lunes, 23 de noviembre de 2009



Lo bueno de los años es que curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adicción.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Una parte de mí murió aquel día, la parte de mí que no sabía vivir




-Oye, no quisiera volver a perder la oportunidad. Así que... Sé que debía haberte dicho esto hace mucho tiempo, pero te he querido desde el día en que nos conocimos.

-Define querer.

-Quiero pasar el resto de mi vida a tu lado.

miércoles, 11 de noviembre de 2009


Primera persona

del singular
del presente
de indicativo
del verbo
pensar en ti.



Conjuga.

martes, 10 de noviembre de 2009




Hay cosas que te pasan... cosas que nunca esperas... y luego piensas: ¿Si lo hubiera sabido hubiese cambiado algo? ¿Hubiese hecho algo más? ¿O sólo hubiese pensado necesito más tiempo?

Una vez alguien dijo: "Vive cada día como si fuera el último, por que un día de estos lo será".

jueves, 5 de noviembre de 2009


-¿Y qué pasó?

-Nada, lo de siempre... La vida.



Casi todo el mundo, en algún momento de su vida, se ha sentido obligado a hacer algo por un motivo que no puede definirse mediante la razón.

La intuición es, habitualmente, autoevidente.